Y un sueño…

Y un sueño me hace soñar, otro me hace reír, otro me hace recordar y echar de menos, otro me hace llorar, otro me provoca inseguridad, otro me da miedo, pero son algo tan extraño… Son irreales, pero a la vez son lo más real, puro y bonito que tenemos. He tenido sueños de todo tipo mientras dormía y los considero algo tan mío, tan inherente a mi ser que no me podría deshacer de ellos.

Una pequeña libreta de estrellas guarda todos mis sueños entre sus páginas, esos secretos que solo me pertenecen a mí y a las personas con las que yo quiera compartirlos. En efecto, escribo todo lo que he soñado –todo aquello de lo que me acuerdo- para que nunca se escape de mi mente. Y ¿sabéis qué? Cada vez que me siento un poco triste o sola o incomprendida, abro esa libreta y leo algún fragmento bonito y vuelvo a sentirme como si estuviese de nuevo en aquel sueño. Las sensaciones que me invaden son las mismas que cuando lo viví.

Es un mundo tan extraño, el de los sueños, me encantaría poder controlarlo, pero a la vez pienso que prefiero dejar las cosas como están. Prefiero que sea mi subconsciente el que decida qué soñaré esa noche o esa tarde durante la siesta. He discutido muchas veces con una amiga sobre este tema y sí, estoy convencida de que los sueños se pueden controlar, no completamente pero sí de manera parcial. Más de una vez me he encontrado en la situación en que me he dado cuenta de estar en un sueño y he podido cambiar el escenario y los personajes en mi imaginación. Sin embargo, no he sido capaz de escoger ese escenario o esos personajes, sino que mi mente me ha llevado a ellos.

Un chico que conocí en el tren me habló una vez de lo aburridos que son sus sueños. “Sí, soñé que iba a comprar al supermercado y allí me encontraba con una amiga, y seguíamos comprando”. Me indigné de tal manera cuando me contó su sueño que creo que le asusté con mi discurso, pero es que los sueños son lo más bonito y original que tenemos. A veces nos dejan una sensación de desazón, pero hacen que nos conozcamos mejor, que descubramos gustos o pensamientos que escondíamos con nuestra terquedad y nos llevan a lugares maravillosos que jamás conoceríamos estando despiertos.Imagen

Anuncios

Felicidad

Me parece un buen título para la primera entrada de este blog. Algo que siempre nos han enseñado como intangible, abstracto, imposible de capturar. Y te preguntan: ¿eres feliz? Y tú respondes sin dudarlo: Sí. Al menos esa sería mi respuesta. Sé que el constante estado de felicidad es imposible de alcanzar; es, como quien dice, una quimera, un sueño irreal, tu amor platónico. La felicidad. En ocasiones la tienes, aunque es poco probable que la poseas puesto que no es material. La sientes, la amas, le sonríes, le ríes, crees que puedes tocarla con la punta de los dedos y te proporciona un estado de éxtasis y embriaguez delicioso. La felicidad. En ocasiones la observas. Esta vez está más lejos, la vives pero a través de otra persona. Ves sentimientos, ves amor, contemplas sonrisas, observas risas y casi puedes sentir esa embriaguez, pero no llegas a tal punto.

Difícil de describir, ¿verdad? Muchos tratarán de definirla con una retahíla de gestos que puedes hacer para sentirte mejor, esa larga lista de tópicos que gustan a todo el mundo. Puedes bailar bajo la lluvia, cantar a pleno pulmón, leer un libro bajo los cálidos rayos del sol, VIAJAR, reír hasta que no puedas más, tomarte unas cañas con los amigos, VIAJAR, ver tu película favorita. Salta, grita, llora de emoción, acuéstate a la hora que te dé la gana, duerme hasta que te duelan los huesos, haz el amor y no la guerra, VIVE. Y, por último, viaja, visita ciudades, pueblos, países diferentes. Encontrarás mucho más que eso; encontrarás culturas, comidas, personas, amigos…

Es fácil crear una lista de cosas que componen la felicidad, es demasiado fácil. Lo difícil es crear tu propia lista, en el sentido metafórico de la palabra. No hablo de una lista real. Con esto quiero decir que eres tú quien debe crear tu propia felicidad. Hay quien mide la felicidad por “me gustas” en el Facebook. Yo prefiero hacerlo por momentos y personas especiales.

Piensa en amarillo

coloresLa idea inicial era que el título de este blog fuese “Piensa en amarillo” y no “Pienso en amarillo”, pero el primer nombre ya estaba cogido. Sé que la diferencia puede parecer minúscula, pero esta pequeña casualidad me hizo darme cuenta de ello. Aunque al principio me gustase más “Piensa”, en imperativo, porque tiene más gancho, me di cuenta de que no era lo que yo estaba buscando. No quería imponer una manera de pensar y de hacer las cosas a quien me leyese, sino explicar con mis propias palabras mi manera de pensar y de ver la vida.

¿Que por qué este color? Lo sé, podría haber dicho: Piensa en rojo, en naranja o en violeta. Además, ya sé que mucha gente odia el amarillo, entre otras cosas porque se le puede atribuir mala suerte. Sin embargo, es mi color favorito y lo importante no es el significado o simbolismo que tenga, sino el que yo le quiera dar. Para mí, el amarillo es alegría, vitalidad, movimiento constante, cambio, belleza, simpatía…

Empiezo a escribir este blog con mucha ilusión porque nunca hasta ahora había compartido con otras personas lo que escribía y espero sinceramente que os guste. No me juzguéis muy duramente, pero tampoco os calléis vuestra opinión. Quiero saber lo que pensáis de mi manera de escribir. Sé que cada vez hay más nuevos “escritores” o personas que se dedican a escribir en su tiempo libre y también sé que muchos de ellos tienen talento de verdad. Por eso no sé si estaré a la altura, no sé si seré lo suficiente original o entretenida o apasionada, no sé si mis palabras tendrán esa magia que os enganche, pero seguiré escribiendo siempre porque es lo que me gusta, por muchos chascos que me lleve.

Por último y aunque pueda parecer raro, aún no he decidido con exactitud qué voy a escribir en las siguientes entradas. Soy bastante caótica y desordenada, así que supongo que os encontraréis un poco de todo: reflexiones de mi día a día, relatos que he ido escribiendo, opiniones sobre temas de actualidad, vivencias reales…

Simplemente espero que os guste y… ¡pensad en el color que queráis!