Cajón de cosas varias

Y hace poco leí una entrada en un blog que hablaba sobre la Inspiración, siempre caprichosa y huidiza, pero sorprendente en ocasiones, cuando te ataca a horas intempestivas de la noche o en momentos inesperados. Creo que últimamente me ha faltado mucha Inspiración. Es por ese motivo que no he publicado nada, no porque no me pareciese suficiente bueno lo que escribía, simplemente porque no escribía. No publicaba porque la inconstante Inspiración no me rondaba.

Sin embargo, hoy he pensado en lo mucho que me gusta crear listas (de spotify, de palabras nuevas que aprendo, de obligaciones que dejo para el día siguiente, de la compra, de cosas que quiero hacer antes de morir…).

Creo que la lista de hoy será corta, pero hablaré de 3 cosas que me encantan y que no pueden faltar en mi vida.

1. Déjà vu: ¿No os encanta esa sensación de certeza y de incertidumbre que un déjà vu provoca al mismo tiempo? Estás convencido de que antes ya has vivido esa situación, todo completamente igual, con el mismo escenario, las mismas personas, las mismas palabras, los mismos gestos y movimientos. Y tu reacción es de sorpresa porque sabías que aquello iba a pasar. Pero ¿es realmente así? Antes de que él, sentado en el columpio y con unas monedas en la mano te dijese que se iba a vivir a… Londres y que quería que fueses con él; antes de todo eso, ¿habrías sido capaz de decir: Va a pasar esto? La respuesta es clara. No. Crees que has tenido una premonición o que predices el futuro, pero ese es un tiempo que no controlamos ni nunca controlaremos.

e69be82ea888ab79875f1662fba04e50

2. El mar: No podría vivir sin el mar, o mejor dicho, sin el agua, porque no es solo la sensación del agua salada en mi piel la que me hace sentir tan viva. Es el hecho de poder flotar, de sentir la libertad, la felicidad corriendo por mis venas y llevándome a la deriva, a cualquier otra parte. Es éxtasis en estado puro poder nadar tranquila en un mar de dudas.

c5dad4e5aaefe589915bd0e6c51850fe

3. Cuando sonríes a alguien que no conoces por la calle y te devuelven la sonrisa. ¡Me encanta! Existe tanta gente simpática e interesante por el mundo. Siempre me ha preocupado la cantidad de personas que me estoy perdiendo por conocer. Es una sensación muy placentera, igual que la de ayudar a algún desconocido desinteresadamente, aunque sea una tontería como cederle tu asiento a una persona mayor en el tren. Simplemente con un hecho como ese ya te sientes mejor persona y más realizado.

 

¡La lista quizá continúa en otro post! 😉

Anuncios